sábado, 8 de septiembre de 2012


Sí, loco se acabó. Pero no quiero hablar de eso ahora. Hablemos de que hace un mes que soy otra persona, que hace un mes me di cuenta que las cosas pasan por algo y que la gente va y viene, y obvio también es por algo, y que llega un punto en el que tenes que soltar las cosas por más ganas que tengas de seguir aferrado a eso. Yo te solté chabon, y estoy más feliz que nunca.
A los golpes y porrazos antes me había dado cuenta que hasta que de verdad no tenga ganas de soltarte no iba a poder cambiar nada. Y cuando lo hice, fue sin darme cuenta, sin forzar nada, porque todo se fue dando solo... solito. Y cuando me di cuenta de lo que había podido "superar" no lo podía creer, había llegado el momento, al fin, de no mirarte con amor, de no tenerte cariño, de que me chupes un huevo. El tema es: ¿por qué si me chupa un huevo sigo escribiendo de él? es la última, lo juro. Por eso, 'y buena suerte, de verdad, que tengas todo lo que no te supe dar'

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